Entrevista Radial a Florinda Donner Grau
Queremos, al menos, crear una masa crítica. Si existe una masa crítica en cualquier tipo de empeño, algún tipo de cambio ocurrirá. Necesitamos una masa crítica de interesados que al menos nos tomen en serio. Y no me refiero a tomarnos en serio como hobby, me refiero a un cambio profundo.

KVMR Radio - 1993
Hanes Ealy: Bueno, soy Hanes Ealy y mi intención hoy es hablar con Florinda Donner e intentar traer tanto como sea posible del mundo de los brujos al oyente en una hora. Voy a dejar que Florinda se presente.
Florinda Donner: ¿Entonces, lo voy a hacer yo misma?
HE: Te voy a pedir que digas quién eres y qué vas a hacer hoy.
FD: Oh. En realidad no sé muy bien qué voy a hacer hoy. Creo que, bueno… soy Florinda Donner, soy antropóloga. He estado trabajando con Carlos Castaneda por más de veinte años y como estudiante de antropología fui atraída al mundo de los brujos y me he quedado allí desde entonces.
HE: Bueno, la pregunta que me viene a la mente de inmediato, Florinda, es que el mundo del brujo no permite voluntarios...
FD: Bueno, no voluntarios en el sentido de “Sí, quiero estar en el mundo de los brujos.” Por supuesto, de una manera rara tenemos que ser totalmente voluntarios porque nadie es atraído a este mundo contra su voluntad. Sin embargo… no sé si lo sabes, hemos estado dando una serie de charlas últimamente en librerías, Taisha Abelar y yo y Carol Tiggs, y esa es la pregunta recurrente, ¿ves? “¿Qué las hace tan especiales?” o… quiero decir, nada nos hace tan especiales (risas). Somos realmente —y no lo digo por falsa humildad— personas muy ordinarias y algo muy extraordinario nos ha sucedido. La idea de que no hay voluntarios es en el sentido de que este mundo es un mundo extremadamente arduo y solitario.
Lo que hemos notado al estar hablando con distintos grupos de personas es que la mayoría, no digo todos, pero la mayoría de la gente está acostumbrada a tener talleres y seminarios de fin de semana y quieren respuestas, quieren respuestas absolutamente claras en el sentido de “¿Qué tengo que hacer para cambiar mi vida?” Bueno, para cambiar tu vida, prácticamente tienes que morir, en el sentido de lo que los brujos conocen como dejar el ego, lo cual es una muerte en sí misma. Para lograr eso, no es que realmente mueras, es una empresa de toda una vida. ¿Ves? No tenemos respuestas claras. La gente quiere un programa, les gustaría “Ok, paso uno, dos y tres y después sigue el cuatro, cinco.” Bueno, no funciona así en absoluto. Es una proposición extremadamente difícil de transmitir: que es un modo de vida, no es simplemente algo que haces en tu tiempo libre. Toda tu vida está implicada en esto, cuerpo, mente y espíritu o como queramos definirlo.
HE: Tanta gente quiere unirse al mundo de los brujos. Tanta gente, cuando escucharon que ibas a estar en el programa, empezó a ir a la librería local y a decir “¿Van a venir Florinda o Taisha a nuestro pueblo?” Tienen un tremendo, tremendo interés en lo que ustedes hacen y sin embargo no hay manera de que una persona común siquiera se acerque a hacer lo que ustedes hacen.
FD: Acabo de regresar de México, de hecho recién volví. Hace una hora regresé de México. Estuve allí con Carlos Castaneda y hablamos con varias personas y siempre es lo mismo, ¿sabes? “¿Qué podemos hacer para unirnos a este mundo?” Bueno… “¿Por qué ustedes son diferentes de los diferentes brujos, las diferentes líneas, linajes de Naguales?” Bueno, Carlos es diferente en el sentido de que él ha escrito estos libros. Estos libros están obviamente disponibles al público, y en los libros —y no estoy diciendo que, ya sabes, el libro siga algún tipo de línea— pero en los libros está muy claramente expuesto en términos de lo que implica estar en ese mundo. La gente, creo, no ve que los procedimientos, bueno no los procedimientos sino que hay… está un camino claramente delineado en el sentido de que tenemos que cortarnos totalmente del mundo sin retirarnos del mundo.
Otro punto es que la gente, cuando dice “Quiero unirme al mundo de los brujos, necesito un maestro, necesito un gurú. Ustedes también lo tuvieron.” Sí, por supuesto que lo tuvimos, pero fue una batalla muy solitaria, bueno, es una batalla muy solitaria. La gente siempre habla en términos de “Bueno, está el grupo, está el grupo de Castaneda.” Bueno, no hay ningún grupo. Pasamos tres días muy difíciles en México aclarando que no hay grupo. Hay un lugar que Carlos llama el lugar de la segunda atención, el lugar de la no autocompasión, de la no compasión en el sentido de que no podemos permitirnos ser compasivos, tener compasión o lástima por nuestro prójimo cuando no hemos cambiado nosotros mismos. Y hay ese lugar, no importa si estamos en México, Los Ángeles, San Francisco, allí nos encontramos, ¿ves? Hay ese lugar donde todos nos reunimos y la gente, digamos, “del mundo exterior”, si es que puede llamarse así, hizo una dicotomía. Ellos se unen a nosotros, incluso si es solo por un momento.
Las cosas que están implicadas en esto… como lo primero que le digo a la gente es que tienen que recapitular sus vidas. Es uno de los principales, digamos, “procedimientos”: examinar verdaderamente nuestra vida. Examinar nuestra vida con tal detalle minucioso… no es un análisis psicológico, digamos, una investigación sobre nosotros mismos. Está muy lejos de eso. Es un examen total de lo que somos en el sentido de cómo aprendimos ya a los tres o cuatro años de edad a manipular el mundo y a nuestros semejantes, y se hace muy claro cómo aprendimos esos patrones y lo que queremos hacer: queremos despojarnos de esos patrones. Y si no podemos despojarnos de esos patrones, al menos tener un segundo momentáneo, o supongo, una chance momentánea de no reaccionar de la misma manera en que reaccionamos. Según don Juan, ellos dicen que nuestra energía, digamos, el 90% de nuestra energía está implicada en la presentación del yo. Por eso nada de lo que está afuera realmente puede llegarnos.
Estamos tan llenos de cómo nos vemos ante los demás, cómo aparecemos, ya sea solo físicamente o emocionalmente. La idea de la presentación del yo se lleva toda nuestra energía, todo nuestro esfuerzo. Es como si ya estuviéramos reservados, estamos cerrados a cualquier cosa que pueda entrar. Por supuesto tenemos vislumbres que inmediatamente descartamos: “Oh bueno, algo pasó. Eso fue lo que fuera.” Ya sea en sueños o en la vida cotidiana de estar despiertos.
HE: En esta recapitulación, creo que fue en el libro de Taisha, o quizá lo dijo Taisha, que tienes que recapitular a cada persona que hayas encontrado en tu vida.
FD: Como quieras… el libro de Taisha… básicamente, es… trata sobre la recapitulación.
HE: Mi problema es que, en mi trabajo, lo que hago para ganarme la vida, como médico, me he encontrado con más de 500.000 personas en los últimos veinte años.
FD: (risas)
HE: No puedo recapitular a la gente que vi ayer, mucho menos a la persona número 100.000 que vi en 1975.
FD: Oh no, pero ¿ves? En vez de decir eso, podrías decir, bueno, podrías ciertamente hacer un intento porque, como dices, en el tipo de trabajo que tienes, digamos, estoy segura de que ya tienes una rutina muy estándar y muy bien elaborada de lo que funciona en tu línea de trabajo.
HE: Ciertamente.
FD: Quiero decir, tiene que ser así, de lo contrario no podrías sobrevivir.
Así que esa es tu persona pública. En, digamos, tu vida privada, cómo tratas con tus semejantes, con tu esposa, con tus padres, con tus hijos, no sé con qué… en términos de cómo estás implicado en el mundo, pero ves los ciertos patrones que son recurrentes, la manera en que interactuamos con nuestros semejantes, que es siempre para proteger el ego. Siempre estamos intentando proteger el ego. Si es atacado o si de alguna manera está amenazado, inmediatamente tenemos este, digamos, este trasfondo de maneras de reparar inmediatamente el daño, lo cual emocionalmente está bien para nosotros, pero no está bien para el cuerpo. ¿Ves? El cuerpo reconoce esos golpes.
Según don Juan, él decía que la enfermedad y la dolencia realmente no existían en su mundo porque básicamente es… no quiero decir que sea autoinfligido porque eso sería ir demasiado lejos, pero sí nos enfermamos con el estrés. Y el estrés básicamente viene porque el ego no puede tratar con el mundo exterior.
HE: Todas estas cosas que el ego hace para mantenerse, su importancia personal, son drenajes de energía, ¿no es correcto?
FD: ¿Cuáles son los drenajes de energía? Para don Juan, la brujería era un mundo de energía. Básicamente, un brujo está interesado en visualizar, en ver… no en visualizar, en aprehender, en percibir la energía directamente.
HE: ¿Y nacemos con ese poder, tenemos suficiente energía cuando nacemos para…?
FD: Todos nosotros, no importa lo que seamos, todos tenemos esa herencia, somos perceptores. Somos campos de energía.
HE: Y malgastamos esa energía…
FD: Exactamente.
HE: …manteniendo la importancia personal, la imagen de uno mismo.
FD: La idea del yo. La idea de nuestra imagen, lo que sea que eso conlleve.
HE: ¿Y podemos recapturar esa energía recapitulando nuestras vidas lo mejor posible?
FD: No hay garantía. No. Es solo un procedimiento para al menos hacernos detener por un momento antes de que queramos repetir nuestro comportamiento habitual en términos de nuestra presentación del yo.
Digamos que estamos en el mundo, en un trabajo, alguien nos insulta y dice “mira, realmente no hiciste un buen trabajo”, ¿ves? Las emociones, es como que puedes decir… “Ese imbécil, no sabía de qué estaba hablando”, ¿sabes? “Yo realmente sé lo que estoy haciendo. No importa, no me siento insultado.” Pero el cuerpo reconoce ese golpe, ¿ves? Especialmente nuestro cuerpo energético y eso es exactamente en lo que don Juan estaba interesado… Pero no importa cómo el mundo te valore, realmente no importa, porque de todos modos solo están valorando un ideal de ti mismo.
HE: ¿Hay alguna parte particular del cuerpo donde almacenamos esos golpes de energía?
FD: Bueno, depende. Usualmente almacenamos esos golpes de energía en nuestra parte más débil, ya sea en nuestros órganos, quiero decir, depende… Por ejemplo, si estás bajo estrés, digamos que sientes ciertos dolores, o te sientes drenado, te resfrías, quiero decir, tú conoces tu cuerpo mejor que nadie. Bueno, exactamente allí es donde va el golpe.
HE: Pero no es universal, no está en el sistema nervioso o en los tendones, o en el sistema vascular, ¿varía de persona a persona?
FD: Varía de persona a persona. Por ejemplo, yo tengo bronquitis muy débil, siempre que me dreno, empiezo a toser muy, muy fuerte, así que ya sea que sea algo físico o que realmente me estresé, ya sabes, empiezo a toser. Claro, en Los Ángeles, muy fácil, por el smog.
HE: Claro. Bueno, en el mundo de los brujos, por todo lo que he leído ya sea en el libro de Carlos o en tu libro o en el libro de Taisha o por escucharte hablar, parece que el Nagual les prestaba energía…
FD: Sí.
HE: …o las otras brujas.
FD: Cuando estábamos en su compañía, estábamos corriendo… No es que ellos nos prestaran, estábamos corriendo con su energía. Para que nosotros los conociéramos, para estar en su mundo, que es el mundo de la segunda atención, ellos nos prestaban su energía, sí, para que lo hicieran realmente, tenía que haber esta total y… Una de las cosas interesantes, esta idea, que cuando damos charlas, la gente es extremadamente cautelosa, y claro, con razón. Cuando yo me encontré con el mundo de don Juan, no hubo oportunidad de ser cautelosa. O saltaba o no había juego.
No estoy diciendo que eso sea lo que hay que hacer, pero para nosotros, para mí, en mi caso, no había otra manera. Sí, por supuesto que lo resentí, no es que lo resentí, pero había, ya sabes… No había realmente dudas pero yo estaba extremadamente, digamos, aberrada en mis patrones de comportamiento. Porque desde mi perspectiva, yo era lo más grande que había vivido, quiero decir, el mundo validaba mi idea del yo. Crecí en Sudamérica, tenía ventajas simplemente por el mero hecho de cómo me veía. Los niños saben manipular eso extremadamente bien, yo era presidenta en mi escuela primaria desde jardín de infantes hasta sexto grado, estaba en escuelas venezolanas, había… muy pocos niños rubios. Quiero decir, me trataban como una pequeña diosa y yo creía que ese era mi derecho inherente. ¿Ves? Y luego, por supuesto, como adultos cambiamos, alteramos estos patrones, pero inherentemente está esta importancia personal, ya sabes, “soy lo más grande que haya existido.”
HE: Hay personas en la sociedad, tomando el punto de vista opuesto, que…
FD: Sí, pero ¿ves lo que estoy diciendo? Tomando el punto de vista opuesto… Te lo estoy diciendo de una manera muy exagerada, realmente no importa si nuestra idea del yo es positiva o negativa.
HE: Ok.
FD: El drenaje de energía es exactamente el mismo, ya sea que mantengamos, que tengamos una pérdida total de imagen o una idea bombástica del yo, realmente no importa, el drenaje de energía es el mismo, porque todavía tenemos esta idea… Tenemos que defender esta idea de lo que verdaderamente somos, que es la mirada de nuestro prójimo. Inherentemente no hay nada que la respalde. Sabemos ciertas cosas, sí, sabemos hasta cierto punto que somos inteligentes, sabemos hacer ciertas… sí, pero no estoy hablando de esto, estoy hablando de nuestra implicación con el yo. La idea de que todos somos especiales de alguna manera. Siempre somos especiales, ¿ves? Lo que don Juan hizo con nosotros fue bombardear esta idea de ser especiales. Él decía: “Si todos son especiales en el mundo, el mundo no puede funcionar.” Lo cual es absolutamente cierto. Por eso tenemos, digamos, desde un punto de vista humano básico, que realmente no sabemos cómo interactuar unos con otros porque cada uno de nosotros siempre está defendiendo algo.
HE: ¿Cómo podemos parar esto? Quiero decir, podemos recapitular, pero yo, en mi propia vida, déjame dar solo un ejemplo, porque estoy seguro que sería lo mismo para todos los demás: la recapitulación toma tiempo. Parece como que el mundo de los brujos es un mundo de gente que tiene mucho tiempo libre, que no tiene nada mejor que hacer, nada los llama a hacer otra cosa. Pueden irse a ensoñar por nueve días, o desaparecer del mundo por diez años, o lo que quieran, pero la persona promedio, con un trabajo, una familia...
FD: Estoy totalmente de acuerdo contigo.
HE: ...intenta recapitular y, si tiene suerte, logra hacer media hora, y a ese ritmo le podrían tomar dos vidas recapitular algo.
FD: Precisamente. Pero, por ejemplo, mira, yo he estado en el mundo de los brujos... ni siquiera quiero mencionarlo... ya son más de veinte años, ¿ok? Eso es una vida. La cosa es que mi vida ha sido gastada en seguir el camino. Tomé esa decisión. Eso es todo lo que hago. Hay gente en nuestro grupo que trabaja en empleos de qué, de 9 a 5 o de 9 a 6, lo que sea. Tienen trabajos totalmente ordinarios. Bueno, uno de ellos —yo traduzco. Amo hacer traducciones, traduzco del español al inglés o viceversa o al alemán. Ese es mi ingreso. Necesito vivir. Ciertamente estoy en el mundo en el sentido de que... no nos hemos retirado del mundo, pero no estamos en el mundo en el sentido de que aquello que nos hace reaccionar como a nuestro semejante lo hemos reducido al mínimo. Ya no importa realmente lo que nos hagan. Cómo nos golpeen. No porque hayamos logrado algo, no. Estamos peleando con esto diariamente.
La gente que tiene una familia... justamente estaba hablando... En México había este hombre, tiene 5 hijos, tiene una esposa, una mujer encantadora, y ella, por supuesto, está totalmente amenazada por el interés de él en el mundo de los brujos, en el mundo de don Juan, y le dije: “No, pero eso es totalmente absurdo, porque lo que sea que él logre sacar de esto, incluso solo recapitular, si realmente lo hace bien y está verdadera y sinceramente interesado, su vida como padre y esposo tiene que mejorar. Por el mero hecho de que él está cambiando, te forzará a ti a cambiar.” Porque especialmente en una relación de esposo y esposa, lo único es: “Bueno, si yo voy a poner esto y esto y esto, yo voy a cambiar, entonces él tiene que hacerlo.” En el mundo del nagualismo no funciona así. Cambias por el puro hecho de cambiar. Lo que haga la otra persona no es asunto tuyo.
Tu cambio de conducta forzará a la otra persona, quieran o no, a cambiar. Te lo puedo decir con total sinceridad porque eso es exactamente lo que pasa en nuestro mundo. Yo solía quejarme sin fin: “Bueno, ELLA no está haciendo su trabajo, ÉL no está haciendo su trabajo. YO estoy tratando de cambiar, YO estoy haciendo esto.” ¿Ves? El “yo”, “yo”, “yo” no se detiene nunca.
HE: Cierto.
FD: Y entonces cuando don Juan dijo: “Sabes, estás llena de tonterías. Tú le das a todos con los que tratas un cheque en blanco. Lo que te hagan, salvo matarte o herirte, no tiene nada que ver contigo. Tú cambias por el puro hecho de cambiar.” Y efectivamente, tenía razón. Si nosotros cambiamos, el “yo” cambia, fuerzas al mundo a tu alrededor a cambiar. Y esa es mi postura, la idea, ya sea que estemos interesados desde un punto de vista ecológico, psicológico, lo que sea que estemos intentando en el mundo: no estamos dispuestos a cambiarnos a nosotros mismos. Tratamos de implementar un cambio en los demás sin cambiarnos a nosotros mismos, o cambiándonos solo —decimos que hemos cambiado. El cuerpo, el cuerpo energético, sabe cuando alguien no ha cambiado, cuando no es del todo sincero o del todo correcto. Sí, que está luchando, estoy de acuerdo, pero el cambio tiene que... tenemos que cambiarnos a nosotros mismos como persona para poder afectar al mundo a nuestro alrededor, sin esperar que ellos cambien.
HE: Nuestra invitada hoy en The Earth Mystery Show, aquí en KVMR 89.5 FM, es Florinda Donner. Florinda ha estado en el mundo de los brujos por los últimos veinte años. Si acabas de sintonizar, ha escrito varios libros. El más reciente, Being in Dreaming, está disponible en librerías, y también ha escrito The Witch’s Dream y Shabono.
Hablando de cambio, mencionaste en Arizona, en el Rim Institute, cuando te escuché por primera vez, que los hombres más o menos han arruinado el mundo y que depende de las mujeres soñar un nuevo mundo y cambiar. ¿Podrías hablar un poco sobre el papel de las mujeres?
FD: No, no, no, yo no dije que dependía de las mujeres. No, no, no. Las mujeres no pueden hacerlo solas, ¿ves? Creo que o no me estoy expresando bien, o... No quiero decir que estoy siendo malinterpretada porque eso es un poco absurdo, no. Lo que estoy diciendo es: sí, digamos que el principio masculino, digamos, nos ha llevado a donde estamos ahora. Lo que estoy diciendo es que las mujeres tienen muchísimo que aportar. Lo que aportamos en, digamos, el mundo de la vida diaria no es tan diferente de lo que los hombres han estado haciendo. Sí, las mujeres han avanzado enormemente por la presión que han puesto sobre el marco masculino. Pero copiamos su paradigma, el paradigma que nos rige en el cual, no importa en qué aspecto de la vida, es un paradigma masculino.
Básicamente somos un Universo masculino. Cuando el Universo, según los brujos... El Universo es básicamente un Universo consciente, y es casi como si hubiera sido invertido en el sentido de que lo que nos gobierna es solo el principio masculino. Lo que digo es que tiene que haber un equilibrio, y no puede equilibrarse pidiéndole, digamos, al masculino... No hablo de ningún hombre en particular. Tiene que cambiar, porque si miras a tu alrededor, de verdad hemos arruinado el planeta, no hay duda. Nuestras instituciones enteras están prácticamente... ¡enfermas!
HE: Estoy de acuerdo, pero quizá también malinterpreté lo que dijiste en Arizona, pero también sentí que estabas llamando a las mujeres a dejar de ser esclavas, a dejar de aceptar el paradigma de un Universo masculino cuando en realidad básicamente es un Universo femenino, y empezar a soñar lo que el Universo debería ser para nosotros.
FD: Bueno, lo que debería ser, no hay manera, como por ejemplo decir: “¿Qué debería ser?” Para sobrevivir como especie tenemos que evolucionar. Ves, tenemos que evolucionar, y no me refiero a evolucionar en ideologías. Las ideologías que nos rigen ya están agotadas. Solo sacamos una versión distinta de lo que ha estado pasando por los últimos 5000 años. No hemos hecho nada realmente nuevo. No sé si lo mencioné, tenemos que INTENTAR algo nuevo. No podemos intentar qué es, qué va a ser, lo nuevo, excepto que tiene que ser algún cambio. Por ejemplo, los dinosaurios, ellos intentaron volar. No intentaron alas, las alas fueron el subproducto de ese intento. Lo mismo con nosotros... y las mujeres tienen, digamos, la constitución biológica para evolucionar. Eso es lo único que dije. Pero para que las mujeres hagan eso, los hombres tienen que darles tiempo y protección. Necesitan ese tiempo para gobernar no solo... Mira, no importa qué tan sensible, qué tan... tú como ser humano, digamos en tu relación con tu familia... eso no basta para hacer una diferencia. Hay grupos, sí, el hombre está totalmente de acuerdo en que algo tiene que cambiar. Están dispuestos a darle a la mujer, a las mujeres, lo que sea, el tiempo, o digamos: “Sí, tú estás a cargo.” Pero no estoy diciendo “tú estás a cargo”, otra vez, esa es una terminología masculina. Nadie está a cargo. Tiene que ser un proceso conjunto de intentar cambiar, y ese cambio solo puede venir de cambiarnos a nosotros mismos. El énfasis en el “yo”, en el ego, tiene que irse. Creo que una de las razones por las que estamos tan fascinados con la idea del yo es porque realmente no tenemos nada más que proteger. Es como, digamos, en el hombre primitivo, el hombre prehistórico, la idea de la cueva. Es casi como territorialidad. Estamos tratando al ego como un territorio porque ya no defendemos la cueva. Eso ya está resuelto. Así que defendemos, de la manera más exorbitante y al precio más exorbitante, la idea del yo, y si eso se va, algo pasará. Lo sé porque le pasó a los brujos.
HE: Mira, mencionaste “intentar” y la palabra “intento” aparece todo el tiempo en los libros de Carlos Castaneda, y se menciona en tu libro, y eso es algo que creo que es difícil de entender para la persona común...
FD: Muy difícil para nosotros de entender también. Es porque es extremadamente sutil, extremadamente poderoso y sin embargo no es... El intento habla, digamos, directamente al cuerpo energético. Todos tenemos un cuerpo energético. Expresamos nuestro intento y, sin embargo, no es expresado como un proceso psicológico, y aún así suena... ¿Ves? Es muy difícil y no estoy tratando de decir, ya sabes, que es tan esotérico o abstracto, no lo es, es tan simple. Creo que es su propia simpleza lo que lo hace tan difícil de captar, y eso otra vez... estoy hablando... suena como que estoy...
HE: Déjame ver si puedo decirlo de la manera en que yo lo entiendo, y es que el “intento” es un espíritu, es una energía que impregna el Universo, y ese espíritu o esa energía es benevolente, nos desea el bien, y nos lanza cosas en la cara, todos los días, todas las noches, todo el tiempo, que son para nuestro propio bien, y nosotros, como seres de energía, como egos, lo ignoramos, lo pasamos por alto, ponemos atención a nuestro propio ego, a nuestra propia vida, e ignoramos cuál es el intento del Universo.
FD: Ok, solo quiero corregir una cosa, esta idea de que es benevolente. No. Es solo energía. No es ni buena ni mala, es solo energía. Nosotros hacemos esa interpretación. La energía es energía, es como algo que está allá afuera en el Universo, creando el Universo. Digamos casi desde un punto de vista astronómico.
HE: Usé la palabra benevolente solo porque tanta gente tiene miedo de la palabra brujería, asumen que la brujería tiene algo que ver con el mal.
FD: La brujería, por supuesto, carga con toda una gama de... Cuando el Nuevo Mundo fue descubierto por los españoles, se tenía totalmente... era una visión católica en la cual la idea de bien y mal es tan prevalente que les fue imposible entender cualquier otra cosa, así que lo que fue destruido en términos de un sistema de conocimiento fue tan gigantesco, ¿sabes? Como, por ejemplo, en Yucatán tienes por supuesto... sabes acerca del viejo clero español, Diego de Landa, y lo que sea que hicieron en el Nuevo Mundo fue tan gigantescamente negativo en el sentido de que quemaron... digamos los mayas en Yucatán, las bibliotecas que Diego de Landa quemó. Tomó cuatro meses de quema diaria para quemar todos los manuscritos. Quiero decir, eso es inconcebible en términos del tipo de conocimiento que se perdió, que no tiene nada que ver con nuestro punto de vista occidental.
HE: Bueno, todavía hay gente como tú y tu grupo que intenta preservar pequeños fragmentos de este conocimiento y que escribe libros y trae parte de ese conocimiento de vuelta a nosotros, pero obviamente, como dijiste, hay cuatro meses de libros que nadie va a ver jamás...
FD: Sí...
HE: ¿Es tu intención, y la intención de tu grupo, poner todas estas cosas por escrito para que la persona común pueda leerlo, aprenderlo y practicarlo?
FD: Nuestro intento... la lectura es básicamente, quiero decir, lo que sea que hemos escrito es extremadamente personal en el sentido de que es exactamente lo que nos ha pasado. En términos de lo que sabemos de los brujos del linaje de don Juan, es solo una línea lo que sabemos, ¿ves? Estoy segura de que hay muchos otros sistemas de conocimiento que expresan, digamos, la terminología, el vocabulario es diferente, pero en última instancia el intento es el mismo. No es que los diferentes sistemas de conocimiento... este sistema de conocimiento es extremadamente pragmático. Realmente nos da la manera, si estás interesado, de seguir ciertos... no quiero decir reglas y regulaciones, porque no las hay, pero sí nos da una manera muy pragmática de intentar implementar algo que en otras tradiciones solo podemos leer.
Rituales, ejercicios, sí, están bien solo para enganchar nuestra atención, pero en última instancia lo único que cuenta de nuestra experiencia es ese cambio inherente, que realmente queramos hacerlo, sin recompensa a la vista. No hay nada que nos garantice que lo vamos a lograr, no hay nada en ese escenario... Lo enfatizo una y otra vez: a la gente que está interesada, yo no puedo garantizarles que, no importa el trabajo que pongan en ello, van a tener éxito. ¡Yo misma no lo sé! Si voy a tener éxito de la manera en que don Juan tuvo éxito —si eso era éxito, en todo caso—, pero al menos el camino, lo que sea que estemos intentando hacer o lo que estemos haciendo, es infinitamente más emocionante para nosotros que si yo siguiera el camino de mis padres. Y no estoy criticando a mis padres, los quiero muchísimo, no es una crítica, simplemente... me gustaría que mi vida terminara de manera diferente a como sé que van a terminar las vidas de ellos.
HE: Déjame tomar un minuto para decirles a los oyentes que están escuchando KVMR 89.5 FM y nuestra invitada de hoy es Florinda Donner. Ella ha escrito su último libro “Ser en el Ensueño”, y también ha escrito El Sueño de la Bruja y Shabono.
Hablando de tus padres, todos ustedes han tenido que morir para el mundo en un sentido u otro para convertirse en brujos... Carol Tiggs dijo que estuvo en un lugar diferente, un mundo diferente durante diez años. ¿Qué relación tienes con tu familia pasada?
FD: ¿Con mi familia pasada? En realidad creo que soy la única que tiene algún tipo de relación con la familia, por mis circunstancias. Cuando primero entré, si se puede decir así, entré en el mundo de los brujos, corté con la mayoría de la gente que conocía, incluyendo a mis padres, por supuesto. Mis padres no supieron por unos diez, doce años si yo estaba muerta o viva. Fue un movimiento muy calculado, porque desde el punto de vista del brujo, para que podamos cambiar, para ser capaces de cambiar, necesitamos cortar con la gente que nos conoce tan bien porque, no es que lo hagan con mala intención, pero ellos nos impiden cambiar porque ya saben lo que somos y nada de lo que hagamos va a hacer que cambien de opinión. Y no hablo en términos de “OK, no eres capaz de hacer ciertas cosas”, no, hablo de un cambio fundamental en nuestra energía.
HE: Ellos van a reforzar tu imagen que conocían antes de que cambiaras.
FD: Y entonces recuerdo que Florinda en algún momento dijo: “Mira, no importa, ¿por qué no vas y ves a tus padres?” Y en ese tiempo... sabes... yo había estado trabajando, era antropóloga, de hecho estaba en contacto con un hermano y de vez en cuando le hacía saber, solo quería al menos tranquilizarlos de que no estaba muerta. Les dije que estaba involucrada en algo que me obligaba a cortar. Personalmente, tuve padres extremadamente comprensivos y, digamos, al menos desde mi perspectiva, salió muy bien. Cuando, digamos, reestablecí contacto con mis padres, fue extremadamente interesante ver que mi relación con ellos era mucho más amorosa y comprensiva de lo que jamás había sido.
HE: Mencionaste el ver, y para un brujo, un brujo siendo una persona que puede cambiar sus percepciones a voluntad... Los brujos ven, entiendo, al humano como un huevo luminoso de fibras de energía y dentro de ese huevo luminoso hay un lugar que ustedes llaman el punto de encaje, donde percibimos, y si ese punto de encaje se mueve, percibes las cosas totalmente diferente, estás en otro mundo. Y asumo que cuando soñamos el punto de encaje se mueve un poco y por eso percibimos los sueños, pero ustedes pueden soñar “despiertos”, pueden soñar conscientemente, y las escenas del mundo del ensueño de tus libros y lo que he escuchado parecen ser muy, muy reales, más reales de lo que lo son para la mayoría de nosotros.
FD: Ok, digamos que uno de los... digamos, no lo último, pero uno de los mayores logros de un brujo legítimo es que el mundo de la segunda atención, el mundo del ensoñar despiertos, “ensoñar” como en el último libro de Castaneda, tiene que ver con que quieres el mismo control que tienes en el mundo de la vida diaria, que lo tengas en los sueños. Y hablo de sueños en el sentido de que son como una especie de... digamos que nuestros sueños ordinarios son básicamente... ves, a don Juan nunca le interesó el contenido de nuestros sueños, le interesaba el control del punto de encaje. Como dijiste, el punto de encaje se mueve... se desplaza naturalmente, vibra en los sueños. Cruza a nuevas bandas de energía, nuevos mundos están siendo... digamos, no están siendo construidos, entramos en diferentes capas de la cebolla.
Un brujo quiere mantener ese punto de encaje el tiempo suficiente, y eso es básicamente lo que se refiere, lo que es acechar... que puedes fijar el punto de encaje en una nueva posición tanto tiempo como quieras. Y ahí entra el control del punto de encaje, porque sí ensamblas nuevos mundos y vives en ese mundo como vives en este mundo. Por ejemplo, el mundo de don Juan, el mundo de los brujos del grupo de don Juan era el mundo de la segunda atención. Ellos estaban perennemente en el mundo de la segunda atención.
HE: Surge la pregunta, estoy seguro de que te la han hecho muchas veces... ¿Cuál es la diferencia entre el mundo de la segunda atención o soñar despierto y el sueño lúcido que mucha gente experimenta rutinariamente?
FD: Bueno, el mundo de la segunda atención es un mundo legítimo. Creo que los soñadores lúcidos sí entran en ese mundo de la segunda atención, pero no el tiempo suficiente. No pueden sostenerlo porque, como ya dijiste antes, todos tenemos la capacidad inherente de hacerlo de esta manera. El brujo extiende esa capacidad y la domina totalmente en el sentido de que manipula ese mundo de la misma forma en que manipula el mundo de la vida diaria. Él es maestro, en el sentido de cómo entra o sale de ese mundo, mientras que un soñador lúcido lo hace... es por azar.
Y ves, ya sea que estemos en algún tipo de agitación psicológica nos llevará a ese mundo, el hambre, las drogas, el alcohol... creo que el énfasis de nuestra sociedad, digamos la fijación con las drogas, es básicamente porque saben que hay algo allá afuera que quieren. Ves, energéticamente saben que sea lo que sea este mundo, no es suficiente. Así que tratan de hacerlo artificialmente y, claro, con eso cortan todo, porque pueden borrar el mundo de la vida diaria o sus preocupaciones con la vida diaria ya sea tomando una droga o fumando marihuana o hachís... quiero decir, es increíble lo que consumimos. Ahora lo hacemos totalmente ilegal y la gente está en los fármacos, drogas legales. Lo cual es tan nocivo como cualquier otra cosa.
HE: Para entrar en la segunda atención uno tiene que adquirir suficiente energía, pero mencioné esto antes, tú pediste prestada la energía o te la dieron las brujas, los brujos. La persona común no tiene ese beneficio, nadie le va a dar un impulso de energía hasta el punto de que pueda mover su punto de encaje.
FD: Pero el impulso de energía también fue... digamos, cuando encontré el mundo de don Juan, fue... claro que entré en su mundo, pero yo tuve que hacer mi parte. Porque si no lo hacía... y eso tenía que ver con que tenía su ejemplo delante de nosotros. Ok, digamos que cuando salimos al mundo y damos conferencias, básicamente, la audiencia es extremadamente, bueno, no diría... no, no es porque nunca haya tenido ese encuentro... la audiencia es extremadamente, digamos...
HE: Interesada.
FD: Interesada y al mismo tiempo muy descreída. Y bastante... muy a menudo descontenta precisamente por esa dimensión... “Bueno, ustedes tuvieron a don Juan, tuvieron a la vieja Florinda, tuvieron esto y esto y esto.” Bueno, ¿y qué? En este momento lo único que tienen es a mí frente a ustedes o a Carlos, o a Taisha, o a Carol Tiggs. No estoy diciendo que ni remotamente seamos... de hecho lo reitero una y otra vez... no tenemos la habilidad ni el poder que don Juan y su grupo tenían para forzarlos realmente a entrar en ese mundo, pero ciertamente estamos presentando los procedimientos para hacerlo. Porque en términos de... sí, estuvimos allí con don Juan, pero luego tuvimos que hacer el trabajo, y mira, nos tomó 30 años hacer lo que intentamos hacer. Al menos volvernos lo suficientemente coherentes y presentar algo al mundo.
Y creo que esa es otra vez la diferencia entre hombres y mujeres. El hombre habla de la lucha, mira... los libros de Carlos Castaneda son testimonio de eso. Él habla del proceso desde el principio. Bueno, las tres de nosotras, las mujeres, después de vivir en este mundo más de 20 años, finalmente podemos hablar del proceso porque lo hemos encarnado totalmente; y esa es una de las diferencias básicas, creo, entre ser hombre y mujer y eso es lo que decía don Juan. Otra vez, repito esto una y otra vez, he tenido muchos hombres extremadamente enojados con nosotras porque de pronto pensaron: “Bueno, esto es solo un mundo de mujeres.” No es un mundo de mujeres, tampoco es un mundo de hombres. Es un mundo totalmente... no quiero decir “integrado” porque tiene una carga psicológica muy grande... pero es un mundo armonioso en el sentido de que nadie es más que nadie.
Lo único que cuenta en nuestro mundo es la Energía. Que el nagual sea un hombre es por su configuración energética y también porque como mujeres, don Juan siempre decía que ya sea en el mundo de los brujos o en el mundo de la vida diaria, “Ustedes están locas. Necesitan la energía del hombre para funcionar adecuadamente”. Y, desde el punto de vista feminista, esta fue una de las cosas más difíciles de aceptar totalmente para mí. Ahora, no lo acepto en términos de derrota, sino como una declaración de hecho. Sí necesitamos el mundo del hombre para hacer sobrio este mundo. Lo veo una y otra vez, hablo mucho con mujeres, con amigas, con pequeños grupos de mujeres, y créeme que cuando nos juntamos todas, es tan fácil perder el control. Todas piensan “lo estamos pasando genial”. No, ¡es una falta de control! No de control, es una falta de sobriedad que el principio masculino, sea lo que sea, trae al mundo, ya sea el mundo de la vida diaria o el mundo de la brujería, trae esa sobriedad que es necesaria, no importa dónde estemos actuando.
HE: La palabra sobriedad... eh... ¿podríamos usar la palabra “responsabilidad” o “sentido de responsabilidad” en lugar de “sobriedad”?
FD: No, digamos, no, no, no. Estoy usando específicamente “sobriedad”, es una sobriedad.
HE: Sé que estás usando la palabra, pero para la mayoría de la gente eso implica no estar ebrio.
FD: ¿Perdón? Oh, lo de estar borracho… oh sí, tiene esa connotación. No, no, no, no… No creo… los hombres beben más que las mujeres, creo. No, no, no, no tiene nada que ver… no, es… sí, sobrio significa, sí, no estar borracho… sí…
HE: Para mí simplemente significa responsabilidad, o algún impulso interno de ser responsable y estar centrado.
FD: No, no… No quiero usar “responsable” en absoluto. No, no, no. Es algún tipo de coherencia. La sobriedad en abstracto, es la sobriedad… no hay… No, no… Creo que hemos prostituido la palabra con el alcoholismo. Pero sí, quiero volver al significado original de sobriedad.
HE: Ok. Bueno, todo este mundo es tan fascinante, tan interesante, ciertamente no discutiría contigo si existe o no, soy un creyente pleno… como muchos oyentes, me gustaría tener alguna manera de entrar en él, pero obviamente en mi mundo no tengo energía para soñar como tú sueñas y probablemente no la adquiera.
FD: No, no, no. La cosa es… ves, no quieres retirarte del mundo para seguir, digamos, los ejercicios o para seguir algo que… lo que sea que creas que estamos haciendo. No, en tu mundo diario puedes convertirte… ¿cuál es tu descripción de trabajo?
HE: Soy médico.
FD: Médico; y ¿qué haces en la radio? ¿Cómo se llama cuando trabajas en la radio?
HE: Esto se llama autoentretenimiento.
FD: Autoentretenimiento, ok. Como autoentretenedor, puedes convertirte en un brujo en el autoentretenimiento. Ves, lo que sea que hagas, haces tu trabajo o lo que sea que estés haciendo… Lo conviertes en un arte. Y eso es básicamente lo que nos interesa. Eso es lo que es la brujería. Lo conviertes en un arte. Ya sea a través de recapitular tu vida, intentando detener la involucración con el yo. Créeme, eso es todo lo que se necesita para que el mundo se abra.
HE: Me encanta el concepto de desatino controlado. Desde que leí eso, he pensado muchas veces en cómo la vida realmente es desatino controlado.
FD: Exactamente.
HE: Pero el mundo salvaje e imaginativo de Estar Ensoñando es lo que creo que muchos de nosotros quisiéramos poder entrar. Incluso por un tiempo, como ir al cine, y sé que te gustan las películas, pero poder, digamos, ir a otro mundo, al mundo de los seres inorgánicos, algo así, y regresar y recordar siquiera una vez, en lugar de ir a dormir por la noche y soñar y olvidarlo todo.
FD: Pero ves… eso suena… porque digamos que el trabajo se presenta de manera ligera, porque esa es mi predilección y mi deleite. Pero la idea de entrar en el mundo del soñar, eso es exactamente de lo que hablé en mi conferencia. Ves, sería interesante hacer esto por un tiempo y luego regresar al mundo de la vida cotidiana… Bueno, no es posible. Ves, puedo hablar sobre el mundo de los seres inorgánicos, puedo hablar sobre el mundo de los brujos en México… ves, para mí este mundo no se detiene, es real. Estoy en ese mundo, incluso mientras hablo contigo ahora. Para otras personas, podría ser solo como unas vacaciones y luego la vida continúa. Bueno, para nosotros, no continúa. El horror existe. Porque de una manera extraña, este es un mundo aterrador.
HE: Cuando dices “continúa”… Tenía mucha curiosidad de que tu grupo es el último de una larga línea de brujos toltecas. ¿Habrá alguna continuación o eres el último? ¿Es este el final?
FD: Don Juan le dijo a Carlos que él era el último de su línea. Eso es lo último que supimos de don Juan.
HE: Entonces tu intención, cuando hablas conmigo en la radio o con grupos de personas, es… ¿qué?
FD: ¿Mi intención? Que vamos a… digamos, vamos a… Como alguien dijo en México: “Bueno, ¿qué les pasa ahora? ¿Por qué van a hacerse públicos ahora?” Yo dije que vamos a hacer público porque queremos, digamos, reunir… esa no es la palabra correcta porque significa como que estamos buscando discípulos; no lo estamos haciendo. Queremos, al menos, crear una masa crítica. Si existe una masa crítica en cualquier tipo de empeño, algún tipo de cambio ocurrirá. Necesitamos una masa crítica de interesados que al menos nos tomen en serio. Y no me refiero a tomarnos en serio como hobby, me refiero a un cambio profundo.
HE: Digamos que tienes una masa crítica de personas que están recapitulando sus vidas, tratando de disminuir su importancia personal, su ego. Están haciendo pases mágicos, que no hemos discutido, movimientos para aumentar la energía personal. Digamos que reúnes un grupo de esas personas, ¿podrás aprovechar la energía de esas personas para tus propios fines?
FD: No es… Mira, ¿estás casado?
HE: Sí, de hecho.
FD: ¿Hijos?
HE: Cuatro.
FD: ¿Perdón?
HE: Cuatro hijos.
FD: Cuatro hijos. Mira, si me tomas en serio, puedo garantizarte que tu vida y la de tu familia cambiará.
HE: He notado solo con hacer los pases mágicos y pensar en la intención, que ocurren cosas fenomenales.
FD: En qué grado cambia eso, solo tú puedes decidir. ¿Ves? Por eso digo que esta idea de un gurú, de alguien que te toma de la mano, es…
HE: No, pero pregunto específicamente, cuando tienes un grupo de personas, una masa crítica, ¿usarás su energía? Tú siendo el grupo de brujos, no tú personalmente.
FD: Por supuesto. Me refiero a energía no en ese sentido… no podemos usar tu energía. Solo podría usar tu energía si tú… digamos, si te has despojado del ego. Esa es la energía que queremos, porque es la energía que abrirá tus parámetros de percepción, que te sacará de tu idea del yo.
Es solo energía. No lo que digo o hago. Tienes que… ves, tienes que unirte a mí.
HE: Claro
FD: Y eso es lo que queremos. Por eso nos hacemos públicos.
HE: ¿Dónde están don Juan y don Genaro ahora?
FD: Bueno… no creo… hmmmm. Ya he, ¿sabes? Ya he hablado de ello y no se transmite correctamente.
Han dado el salto a lo inconcebible. Han saltado, en términos de… si queremos ponerlo en un sentido físico… digamos, han dado el salto a lo desconocido. ¿Qué es finalmente lo desconocido? ¿Están atrapados en el mundo de los seres inorgánicos? Creemos que sí. Entonces, ¿don Juan finalmente lo logró y su grupo? De una manera extraña, eso es… digamos… es un mundo de prisioneros como nuestra vida cotidiana. Es otro sistema.
HE: Bueno, la razón por la que te pregunté sobre la energía de nosotros, personas que te escuchan, personas que podrían estar tratando de aumentar su nivel de energía, es: ¿podrías usar nuestra energía para rescatar a don Juan del mundo de los seres inorgánicos, como rescataste a Carlos de ese mundo?
FD: No, no… realmente no lo sabemos. Creo que en algún momento, creo que ese malentendido viene porque pensé, digamos, “Sí, si tenemos suficiente energía mientras saltamos para sacarlo de ahí”, pero eso es casi como una metáfora, ¿ves? Hay… realmente no sé qué… en términos de cómo… ves, no tenemos el léxico para describir verdaderamente incluso el mundo de los seres inorgánicos. Describimos ese mundo como metáforas, aunque no son metafóricas, o como algo que ya conocemos porque no tenemos el lenguaje para describir algo que es desconocido para nosotros. Solo puede describirse en algo conocido. Así que sí, en un nivel, sí. Si tenemos suficiente energía podríamos, mientras saltamos, lo que sea que eso signifique, ese salto… digamos que se formula… como un físico probablemente entendería.
HE: Lo que pienso es que… como mencioné antes en esta charla, o la entrevista, el intento nos lanza todo el tiempo formas desconocidas. Este es un universo camuflado, es un universo de energía, pero camuflado como lo que percibimos. De vez en cuando hay grietas en la pantalla, hay un rasgón en la pantalla que nos hace saber que este camuflaje no es realmente real.
FD: Sí, precisamente.
HE: Y esos fragmentos de intento, o fragmentos de energía, o como quieras llamarlo, en el mundo del sueño los llamarías exploradores.
FD: Sí.
HE: Pero si pudieras engancharte a ese explorador, te llevaría a otro mundo, al mundo de donde proviene ese explorador.
FD: Precisamente.
HE: ¿Cómo puede la persona promedio, solo escuchando esta charla en la radio ahora mismo, ver, sentir, percibir cuándo un evento es algo que la intención le está lanzando a la cara para engancharse y no dejarlo pasar?
FD: Necesitas energía para eso. Ves, eso es lo que estoy diciendo. Si te has despojado de la idea del yo, eso es como… Justo ayer estaba hablando con esas personas en México… exactamente, casi palabra por palabra la misma pregunta y dije “bueno, eso es prematuro”. Ves, todos están interesados en el mundo, ¿sabes? Saltar a la segunda atención, encontrarse con los seres inorgánicos, pero es absurdo hablar de esa etapa si no se han despojado de la idea del yo.
¿Ves? De eso hablo. El paso más importante para nosotros es esta idea de perder la importancia personal, de reducir ese ego a nada. Nunca lo vamos a perder todo, aunque es posible. Desde mi perspectiva, Castaneda está totalmente sin ego. Es tan vacío que da miedo estar con él; es aterrador.
HE: Puedo entenderlo.
FD: Al mismo tiempo, es la sustancia más adictiva que existe, digamos, una persona sin ego. Es una adicción total.
HE: ¿No es la vida humana, el ego en la vida humana, la adicción a la que todos estamos enganchados?
FD: Sí, en última instancia, sí. Creo que sí.
HE: Los oyentes que escuchan esto son muy sofisticados. Han escuchado muchas cosas y dijiste que la misma pregunta te llega todo el tiempo y con suerte esta charla, esta entrevista, ha tratado de darles las preguntas que escuchan cada vez, porque eso es lo que nos interesa a todos y lo que todos quieren saber. Y se resume en que tienes que deshacerte de esta importancia personal, este ego, que es una lección de religiones de todo el mundo, todas dicen lo mismo. Pero en pasos prácticos, si estoy entendiendo el mundo de la brujería, es recapitular nuestras vidas…
FD: Exactamente.
HE: Pasar por todo, cada evento que recordemos e intentar ver los patrones a los que hemos estado adictos y tratar de recapturar la energía de esos patrones, entonces si lo hemos hecho exitosamente tendremos suficiente energía para ver la intención cuando se nos arroja en la cara, o para agarrar uno de esos exploradores en un sueño.
FD: Precisamente… en un sueño o en nuestra vida despierta. Nos sucede todo el tiempo. Don Juan… Carlos describió en su libro, creo, el centímetro cúbico de azar que aparece en los momentos más increíbles y si tienes la energía para agarrarlo, vas por ello.
Para mí, incluso, por ejemplo, entrar al mundo de los brujos, fue una decisión de un milisegundo. “Sí, voy a ir con esa mujer. La voy a llevar conmigo, le voy a dar un aventón.” Ves, si puedo… si me tomo el tiempo de reexaminar ciertos momentos, momentos cruciales en mi vida… digamos que la posibilidad de haber tomado la decisión equivocada o de tomar el camino equivocado era tan innumerable que me asusta. Solo pensar en eso me da dolor de cabeza. Porque es una decisión tan mínima. Piensas en el momento que no es nada, pero es monumental. Y eso es lo que esta idea de, sabes, intención… algo nos habla directamente, y usualmente estamos tan preocupados con las preocupaciones del mundo que no nos damos cuenta.
HE: Aún como humano, no entiendo cómo nos deshacemos de las preocupaciones del mundo. Quiero decir, si no hubieras ido con esa mujer, o digamos, en mi vida alguien viniera y dijera “¿Quieres venir conmigo a México? Me gustaría que comenzaras esta nueva vida.” Tendría todos los pensamientos del mundo: “¿Qué pasa con mis hijos, qué pasa con mi esposa, qué pasa con mis empleados?” Seguiría y seguiría, nunca dejaría de hablar así en mi cabeza, y sin embargo, esa oportunidad podría ser la única oportunidad de la que hablas, que nunca volverá.
FD: No va a ser así, “¿Por qué no vienes conmigo a México?” No creo… no tiene nada que ver con eso. Por ejemplo, en mi caso particular, no tuvo nada que ver con… era cuestión de “¿Puedes darme un aventón a Hermosillo?” o algo así.
O, sabes, “Puedo ponerte en contacto con alguien” — no está tan delineado. Esos momentos no vienen así. “Ok, ven conmigo a México, te voy a introducir al mundo de la brujería.” ¡No! Nunca va a… nunca va a venir así. No.
Mira, incluso la idea de que… solo tú tienes, digamos, el poder, la facilidad, de realmente hacer algo diferente de ti mismo y de tu vida y nadie, en última instancia, te va a ayudar con eso. Don Juan, en última instancia, no nos ayudó en el sentido de que teníamos que hacerlo nosotros mismos. Ahora no intento menospreciar la importancia de esas personas, solo intento recalcar la cantidad de trabajo y dedicación que se involucra en algo así. Fuerza de voluntad, pura fuerza de voluntad y abandono total, que al final no te importa lo que te pase. Ves, y por supuesto, como persona totalmente sola, sin responsabilidades, es un paso mucho más fácil de dar, pero ya tienes tu responsabilidad frente a ti. Puedes hacer de la vida de tus hijos y de tu esposa una obra de arte. El mero hecho de… ahora no hablo desde un punto de vista moralista o religioso, hablo desde un punto de vista energético. Que desees y hagas todo lo que esté a tu alcance para darles lo mejor, no me refiero a darles la vida a la que están acostumbrados, no. Me refiero desde un punto de vista energético. Eso en sí mismo es tan liberador que te voltea a otro universo. Ves, la idea de que hay otro universo — está justo al lado nuestro. Es cuestión de percepción. No significa que de repente serás llevado al mundo de los seres inorgánicos, serás llevado a la segunda atención. Vivo en la segunda atención mientras hablo contigo… el prisma, la manera en que estoy mirando el mundo ha sido cambiada por la energía.
HE: Bueno, espero que aceptes una invitación para venir a nuestra zona. Hubo tanta emoción por tenerte en la radio hoy que sé que si pudiéramos lograr que vinieras a Nevada City habría aún más emoción en persona para que la gente pueda hablar contigo como hemos hablado hoy.
FD: ¿Estás en Nevada City?
HE: Sí.
FD: ¿Dónde está Nevada City?
HE: Está al noreste de Sacramento hacia el Lago Tahoe, por la Ruta 80.
FD: Por un momento pensé que estaba… hablando con el estado de Nevada.
HE: No, Nevada City está en California y tu amigo Randy vive aquí arriba o está por aquí.
FD: ¿Oh, conoces a Randy Fuller?
HE: Me llamó esta mañana.
FD: Oh, te llamó. Sí, llamó y dejó un mensaje en mi máquina.
HE: Sé que te ha invitado, así que voy a invitarte por el bien de nuestra audiencia de radio y por mí mismo a venir aquí.
FD: Sí, definitivamente sé… creo que vendremos como vinimos al Rim Institute.
HE: Estaríamos muy felices de organizarlo para ti.
FD: Y tener una sesión de fin de semana e ir definitivamente a… quiero traer los chacmools. Hay dos chacmools grandes y dos chacmools pequeños y definitivamente queremos explotarte el cerebro.
HE: Bueno…
FD: No, no, lo digo en serio porque…
HE: Tomaré eso como una promesa entonces.
FD: Es una promesa.
HE: Gracias.
FD: ¡Gracias!
HE: Florinda, ha sido un placer tenerte al aire y nos sentimos honrados. Gracias de nuevo.
FD: Y espero que nos veamos muy pronto.
HE: Espero que sí.
FD: Ok, adiós. Gracias.
HE: Gracias de nuevo.